No creerás que estos 10 trabajos existan en otros países, pero es real… Aquí te los mostramos!

Indonesia: El autoestopista

Indonesia: El autoestopista

Otros que también reciben dinero a cambio de viajar son los “jokis”, gente que espera en los arcenes de las carreteras de Yakarta para que los conductores los contraten como pasajeros extra y así poder circular por las calles en las que solo pueden circular vehículos con tres o más pasajeros. Los jokis no solo viajan gratis, sino que además ¡reciben dinero a cambio!

Irán: El tapador de matriculas

Iran:El tapador de matriculas

Este peculiar oficio solo podrás encontrarlo en Teherán. Se trata de personas cuyo “trabajo” consiste en caminar detrás de los coches ocultando las matrículas de éstos para que las cámaras de tráfico no capten su numeración, evitando así ser multados. Estos tapamatrículas trabajan sin que el conductor se lo haya pedido, se colocan detrás del coche y luego les exigen el dinero por haberles protegido la matrícula. Una especie de gorrillas a lo iraní. Esta manera de ganarse la vida surgido a raíz de que las autoridades de tráfico introdujeran una nueva restricción para evitar los atascos y la contaminación de la capital: los coches con el último número de matrícula par y los de números impar circulan en días alternos. Es decir, que los conductores solo podrán circular por el centro de la ciudad un día sí y otro no. ¿La solución? Tapar las matrículas para librarse de la sanción.

Japón: El empujador del metro

Japón: El empujador del metro

En Tokio viven más de 6.000 personas por kilómetro cuadrado; una auténtica locura de gente por todos lados. Y eso quiere decir que cuando descendemos a las profundidades de las estaciones de metro nos encontramos con otro tanto de lo mismo: trenes rebosantes de gente. Es ahí donde entran en juego los oshiya, o lo que es lo mismo, los empujadores. Su trabajo es apretujar a los pasajeros de cada vagón de metro en las horas punta para que las puertas puedan cerrarse y los trenes sigan su recorrido hasta la próxima estación, en la que los pasajeros comprimidos saldrán de los vagones y otros nuevos entrarán, también a base de empujones. Y así hasta el final de las horas puntas.

Vietnam: El transportador de niños por el río

Vietanam: El transportador de niños por el río

En algunas remotas áreas de Vietnam, cuando hay riadas, los puentes de madera que conectan las orillas de los ríos son engullidos por las aguas, dejando a los habitantes de estas zonas incomunicadas. Es el caso de niños y profesores que no pueden acudir a los colegios. Sin embargo, algunos habitantes han optado por una efectiva -aunque no por ello sencilla y segura- alternativa para que los niños puedan cruzar el río: se dedican a meter a las criaturas en bolsas de plástico y los llevan de una orilla a otra todos los días desde hace ya unos años. ¿Es peligroso? Sí. ¿Es que no hay otras alternativas? Probablemente (balsas, tubos, puentes improvisados…), pero siguen haciéndolo así. El asunto saltó a los medios nacionales y, afortunadamente, el gobierno por fin ha construido un puente como Dios manda. No sabemos qué habrá sido de estos transportadores de niños que seguro habrán tenido que buscarse otra ocupación.

China: El limpiador de ojos

China: El limpiador de ojos

Además de limpiar los oídos y arreglar o eliminar el vello facial, la limpieza de ojos es una antigua tarea que los barberos de la provincia china de Sichuan siguen practicando, aunque se encuentra en peligro de extinción. No penséis que la limpieza se realiza con líquidos o aire, como cabe esperar; no, es un procedimiento que da bastante miedete. El barbero emplea un cuchillo para raspar el globo ocular del cliente, así como bajo los párpados, para limpiar los ojos de los restos adheridos. Y es que según un antiguo dicho sichuanés, limpiarse los ojos ayuda a ver la belleza de la vida.

India: El repartidor de comida casera

India: El repartidor de comida casera

Si vives en Mumbai y eres un trabajador que no quiere andar con el túper a vueltas todo el día pero no quiere comer fuera, lo mejor que puedes hacer es contratar a un dabbawala para que te lleve una tartera con la comida recién cocinada desde tu casa hasta tu lugar de trabajo o el colegio de tus hijos. Una vez hayas terminado de comer, el dabbawala recogerá el recipiente vacío y te lo llevará de vuelta a casa. Los dabbawala son una red de trabajadores autónomos y hay unos 5.000 en todo Mumbai para ofrecer un impecable servicio a trabajadores y escolares. La mayoría son analfabetos o personas con un nivel de estudios bajo que se mueven por la ciudad en bicicleta, trenes o carros, sin contaminar un gramo de aire. Trabajan a diario y sean cuales sean las condiciones meteorológicas, calor extremo o un terrible monzón; estos finos trabajadores harán llegar tu comida casera allá donde estés.

Japón: La compañera de siesta

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Ignacio

Ignacio Pereti es un reconocido periodista y escritor en proceso de aprendizaje continuo.

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