El cuidado de nuestros ancianos puede ser una tarea difícil. Después de pasar su vida cuidando de nosotros, todos queremos lo mejor para ellos. Sin embargo, a menudo nos quedamos demasiado absortos en nuestras propias vidas para recordar nuestra gratitud. Esta mujer en China no ha dejado que su propia vida la distraiga de mostrar su abuela lo mucho que la ama.

Cuando Huang Lihua era una niña y sus padres tuvieron que buscar trabajo, la enviaron a vivir con su abuela en el campo. Ahora con 24 años y dueña de un restaurante de éxito, Lihua se dedica a repagar a la mujer de 88 años.

 

By Ignacio

Ignacio Pereti es un reconocido periodista y escritor en proceso de aprendizaje continuo.

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