El 6 de marzo de 2020, Amee Vanderpool publicó una historia en su boletín “Shero” que plantea la posibilidad de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se haya beneficiado financieramente de la prueba que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) desarrollaron para COVID-19, que es causada por el nuevo coronavirus. Ella supuso que él posee acciones en Thermo-Fisher Scientific, que produce una máquina necesaria para la prueba:

Según Associated Press, Donald Trump, el actual presidente de los Estados Unidos que se supone que está manejando la epidemia de coronavirus y cómo se realizan las pruebas, ha enumerado las inversiones en V.F. Corp (VFC) y Thermo Fisher Scientific Corporation (TMO) … Hay razones para creer que Donald Trump se beneficiará de las pruebas médicas de coronavirus que ahora se realizarán en los Estados Unidos.

Aunque Vanderpool luego actualizado su publicación para reflejar que Trump posee actualmente No acciones en Thermo-Fisher, el reclamo de un posible conflicto de intereses continúa ser – estar repetido en línea.

La prueba COVID-19 de los CDC requiere una máquina fabricada por una empresa propiedad de Thermo-Fisher, Applied Systems. Directrices oficiales de prueba de los CDC específicamente requiere un Applied Biosystems “7500 Fast Dx Real-Time PCR System with SDS 1.4 software”. En otras palabras, tanto el sistema de PCR como el software son producidos por Thermo-Fisher.

Vanderpool citó a Associated Press 2016 historia como evidencia de que Trump poseía acciones de Thermo-Fisher. Si bien su propiedad de las acciones de Thermo-Fisher era precisa en ese momento, los formularios de divulgación financiera del presidente indican que vendió esas acciones en algún momento de 2017.

Divulgaciones financieras de 2016 y 2017 (cada uno de los cuales refleja el año fiscal anterior) indicó que el presidente poseía acciones de Thermo-Fisher por valor de “$ 50,001- $ 100,000” en 2015 y 2016. Divulgaciones financieras presentadas en 2018 y 2019, sin embargo, indican que el presidente no ha tenido acciones en Thermo-Fisher desde el año fiscal 2017.

Aunque Trump se ha negado para liberar sus declaraciones de impuestos y no necesariamente ha sido transparente sobre todas sus finanzas, la evidencia utilizada para respaldar la afirmación de que podría beneficiarse financieramente de la nueva prueba COVID-19 es categóricamente defectuosa. Como tal, clasificamos el reclamo como “Falso”.

By Ignacio

Ignacio Pereti es un reconocido periodista y escritor en proceso de aprendizaje continuo.

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