La guerra es una de las peores situaciones que pueden vivir los seres humanos, y por desgracia, en el mundo, hay muchas. Uno de los conflictos más largos y cruentos es el que mantienen israelíes y palestinos desde hace muchas décadas. Pero la creatividad siempre se abre camino y, cómo en la naturaleza, siempre puede crecer algo bello en los paisajes más duros. Esta vez es literalmente, porque el jardín de esta mujer palestina tiene una curiosidad: todas las flores crecen sobre granadas de gas recolectadas durante años de ataques por parte de Israel.

Este curioso jardín se encuentra en el pueblo de Bilin, cerca de la ciudad cisjordana de Ramala, capital de facto del estado palestino.

Las flores continúan creciendo en sus inusuales macetas.

Este jardín simboliza el terreno recuperado por el pueblo palestino tras una batalla legal que modificó el controvertido muro de contención israelí.

Ojalá pronto tengamos más noticias de bellas iniciativas cómo esta, y menos de guerras y conflictos que sufren personas inocentes.

By Ignacio

Ignacio Pereti es un reconocido periodista y escritor en proceso de aprendizaje continuo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.